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La piel y sus cuidados.

        La piel es el órgano más grande del organismo, y también, constituye el órgano de defensa del mismo. La piel protege del calor, frío, polvo, miles de bacterias y agresiones del medio, a la que el cuerpo está sometido constantemente.

        Es un órgano de gran importancia, imprescindible en el intercambio de oxígeno y otros nutrientes; hasta el punto que es denominado tercer pulmón. En los seres humanos la respiración cutánea es de suma importancia, aunque no tanto como para otros animales que con ella pueden suplir la respiración pulmonar.

        Pero no vamos a extendernos, pues ya hay suficiente información científica sobre qué es la piel. Sin embargo, si haremos hincapié en sus cuidados, tanto externo como internos y siempre hacia lo natural.

        Hay un principio ayurvédico que dice: No pongas nada en tu piel que no puedas poner en tu boca. Ya que, como hemos dicho, la piel respira y nutre, y lo que absorbe pasa a la sangre por ósmosis. La aplicación externa de productos naturales no se reduce tan sólo a la protección pasiva, sino que adquiere un valor de participación en la activación y regeneración de las células.

            

¿Cuál es la finalidad de la cosmética?

        "La eliminación de todas las impurezas."

       

        La piel del rostro está más expuesta a las agresiones del medio, impurezas atmosféricas, frío, calefacciones, excesivos baños de sol, etc. 

 

        Si observáramos a través de un microscopio, veríamos que  se distinguen aperturas (poros) y pliegues (las arrugas) en las que se anidan las microscópicas escorias que provienen del exterior, ya sea polvo y similares o del interior, como el sudor u otras secreciones. 

 

        Por lo tanto, es primordial la higiene pues es la mejor manera de hacer respirar la piel, dejando libres los poros y dándoles la posibilidad de renacer de nuevo y, al mismo tiempo, que las células extienda su proceso vital.

        "Pero no toda la cosmética lo consigue; se necesita que se le den alimentos y para que sean alimentos necesitan tener vida, para poder dar vida. Y esto no se consigue aplicando productos desvitalizados o muertos (químicos)." 

        No se trata de eliminar el jabón y el agua, sino que al jabón y al agua se les atribuya una función preparatoria. En otras palabras, lavarse la cara cada vez que sea necesario sigue siendo un recurso principal e indispensable, pero después se deberá continuar con la aplicación de alimentos nutritivos que nos dé la naturaleza para actuar en profundidad y de forma decisiva.

¿Sabías que...?

 La epidermis, y principalmente el cutis, revela rápidamente las disfunciones orgánicas ya sean intestinales, hepáticas, respiratorias, nutricionales, hormonales, etc. Los diferentes síntomas son señales que el cuerpo emite para que se pueda prevenir antes de que sea demasiado tarde.

 

        Es casi imposible que una persona enferma logre conservar la piel en buen estado, colorido, solidez y brillo, signos característicos de salud.

 

        Infinidades de veces nos encontramos en que en nuestro mismo rostro hay distintos estados, alteraciones de la epidermis. Es cierto que la zona central (frente, nariz, mentón) es más rica en glándulas sebáceas y por lo tanto más grasa y pero esto no quiere decir que sea normal que encontremos puntos negros, miliums, granos, etc. (esto depende del estado de pureza que tenga la sangre, y para que ésta conserve este estado es necesario mantener a los diferentes órganos en estado de salud, en plena capacidad de funcionamiento). Como tampoco es lógico que encontremos las sienes y mejillas más secas y sensibilizadas, como se da en las mejillas por la couperos.

 

       También es lógico que la piel de 50 años no esté como una de 25, sería ilógico pensar lo contrario. El paso de los años hace que las glándulas sebáceas y las células en general no tengan tanta vitalidad para reproducirse. La piel se va tornando opaca y seca, va perdiendo su elasticidad. Pero al evitar que sea en mayor grado depende de nosotros. 

       Daremos ahora nociones sobre estructuras de la epidermis, esto nos permitirá hacer un análisis objetivo de su calidad y estado. No hay varias clases de piel sino estados patológicos de la piel. Sólo hay un tipo de piel, y es difícil de encontrar. No son ni grasas, ni mixtas, ni secas, esto son consecuencias de un mal trato tanto interno como externo del organismo en conjunto. 

        "La piel totalmente normal posee una trama o retícula fina y aterciopelada; los poros tienen que ser invisibles y sus funciones totalmente equilibradas." 

Estados de la piel:

  • Piel normal.
  • Piel seca.
  • Piel grasa.
  • Piel mixta.

- Para más información de cada estado pincha en el enlace, o visualiza el siguiente post.

        El cuerpo es una unidad, de nada sirve que pongamos lo mejor desde fuera si dentro todo está mal. Aquí podemos aplicar el refrán popular que dice: "Aunque la mona se vista de seda, mona se queda."  La piel debe ser alimentada y protegida desde dentro y desde fuera, todo lo encontramos en la naturaleza.

 

Cuidados de la piel:

  1. Peeling, se realizan una vez a la semana o cada 15 días.
  2. Mascarilla, se realiza una vez o dos veces por semana.
  3. Limpiar, a diario.
  4. Tonificar, a diario.
  5. Hidratar, a diario.

        En las siguientes publicaciones, veremos los estados de la piel y los cuidados que conllevan. Con diversas recetas, para preparar nuestros propios limpiadores, tónicos, hidratantes, peelings, etc. 

        Serán muy sencillos de preparar y con productos naturales, cuando decimos natural nos referimos a que no habrá que salir de la cocina para encontrarlos. 

 

Por: Belén Azorín

 

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